Secretaría de Movimiento Republicano y Memoria Democrática
Secretaría Movimiento Republicano y Memoria Democrática >
 

25 aniversario del fallecimiento de Dolores Ibárruri 'Pasionaria'


"Dolores Ibarruri fue un personaje sobresaliente por su temprana comprensión de la explotación y sus causas"



Marta Sanz, Escritora / 20 dic 14

1. Dolores madre, Dolores hija, Dolores espíritu santo. No. Dolores camarada, Dolores dirigente, Dolores política, Dolores amante, Dolores mujer, Dolores valiente, Dolores moño bajo y puño en alto, Dolores sobredimensionada por el efecto reverberante de su voz. Sí, esa Dolores. Dolores no quiso ser sólo la esposa de un minero, la criada, la costurerita, la que parió seis hijos de los cuales solo una la sobrevivió. Dolores nos enseña las bondades de la lectura y de ciertas formas del autodidactismo. Dolores Ibarruri fue un personaje sobresaliente por su temprana comprensión de la explotación y sus causas. El valor de la legítima indignación, del movimiento no aeróbico, del movimiento con que, al trazarse en el aire y formar un signo, tiene un significado. Quizá el martillo.

2. Dolores canosa, viejecita, bajando las escaleras del congreso cogida del brazo del poeta Alberti. Sí, esa Dolores. La que nos da otra dimensión del amor y la ternura que nada tiene que ver con la morbilidad, los pasteles de crema, lo cursi, sino con el relieve de la vida. Tal vez ejercer ciertas violencias sea una forma de expresar el amor. La necesidad. Lo inevitable. Nos sobrecoge aún la imagen de ese hijo rondando por las inmediaciones de la cárcel esperando a su madre. Como un perro abandonado. Solo. Sin la esperanza de un final feliz. Quién tendría hoy ese coraje, esa fuerza, esa carencia básica de blandura que hoy nos desactiva y nos paraliza la mano para tantas cosas. La imagen del niño que ronda el muro de la cárcel donde su madre está presa aún nos pone los pelos de punta. Porque ese relato no es el de una serie de televisión estadounidense, sino el de nuestra historia no tan remota. Dolores, Pasionaria, no podemos tolerar que los bachilleres, al ser interrogados en un test, la confundan con una cupletista o una figurita de Semana Santa.

3. Los ricos celebran sus galas de caridad en Marbella. Lucen sus pieles estiradas, sus esmóquines, sus joyas, sus vestidos de corte sirena. Cenan cigalas al vapor, tempuras, cócteles de vodka con tomatitos cherry. Pujan y pagan treinta mil euros por compartir una mesa con un actor famoso. Donan quinientos euros para ordenadores y se hacen una foto subidos al escenario de la gala. Se exhiben en su bondad. Los ricos celebran sus obscenas y repugnantes galas de caridad para que nada cambie: para perpetuar un modelo en el que los ricos buenos se preocupan y hacen felices a esos pobres que en viven en roulottes, chabolas o el piso de los abuelitos, y aguan la leche del desayuno de sus hijos pequeños. Las galas de caridad de los ricos son una de las sumas expresiones de la impudicia y la violencia humanas. Son mucho más violentas que esa violencia revolucionaria a la que llamaba Dolores con la seguridad de que la revolución no es posible sin la concienciación y la organización de la clase trabajadora. Que la revolución no es posible sin una guerra revolucionaria. Dolores, el coco, el demonio, sí, esa también. La nuestra.

4. Entre las acciones violentas más terroríficas que cometió Dolores destaca su palabra, su uso de la palabra, su discurso, la mítica resonancia de una voz que no solo era una corteza, forma sin meollo. La voz como significado es uno de los signos de su clarividencia respecto al poder del discurso como instrumento de concienciación. No sólo los políticos, sino también los escritores deberíamos reflexionar sobre la capacidad transformadora de nuestro noble y desprestigiado oficio.

5. Lenta, interesadamente, el concepto de violencia en el mundo se ha ido transformando para demonizar y paralizar el puño que cogería la piedra para romper las lunas de los escaparates. Las causas legítimas. Lentamente, el concepto de violencia se ha alejado de los festejos horteras y exhibicionistas, de la ostentación, de la tecnología financiera y sólo los bolcheviques deben justificar sus crímenes. Pero nosotros debemos escribir otro catálogo de silenciosas acciones violentas: el desahucio, las hipotecas, las nóminas adelgazadas, los horarios de trabajo leoninos, el paro, la posibilidad de que también en el primer mundo los niños pasen hambre. Las guerras de la colonización y la descolonización. Las guerras del petróleo. La codicia. Frente a esas violencias habrá que esgrimir otras. Tal vez hoy Dolores sería partidaria de los escraches y de otras violencias más terribles. Con la violencia se cambia la Historia. También es violento que nos encierren en casa a ver la televisión. Recordémoslo hoy: no sólo Dolores vivió un momento de la Historia escrito con mayúsculas, utopías, grandes palabras. En los momentos minúsculos hay un montón de razones para la épica. Otra cosa es creer que merece la pena. Atreverse.

 
Recomienda esta web
Correo-e
PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles