Partido Comunista de España
XVIII Congreso >

Documentos PCE | XVIII Congreso PCE


Declaración ante el XVIII Congreso del PCE

Partido Comunista de España / 22 oct 09

En estos momentos en los que afrontamos la recta final del debate congresual, desde distintos ámbitos territoriales y sectoriales del Partido entendemos necesario hacer un llamamiento al conjunto de la militancia y simpatizantes del PCE, a la reflexión.

Aún partiendo de planteamientos distintos, muchos y muchas de nosotros y nosotras hemos sido capaces de alcanzar síntesis dialécticas en torno a las tesis políticas, las organizativas y los Estatutos, hemos sido capaces de ponernos de acuerdo en torno a un proyecto y tenemos la voluntad de configurar una candidatura unitaria porque hemos entendido que en estos momentos de agresión capitalista y de confrontación con el imperialismo hay que poner el acento en lo que nos une, y en la necesidad de construir un proyecto de impulso y reforzamiento del PCE en el que todos y todas nos sintamos cómodos en el debate, pero en el que a la vez nos comprometamos a configurar opinión en el interior del Partido.

Desde este planteamiento tratamos de ofrecer una propuesta de futuro para el PCE que ilusione a nuestra militancia, que permita construir alianzas con, entre otros, sindicalistas, con el mundo de la cultura que no se resigna a mercantilizar su creatividad, con los jóvenes que luchan por una Universidad pública, gratuita y de calidad o se ven avocados a la precariedad laboral, con las mujeres, doblemente explotadas y siendo las primeras excluidas del mercado laboral y sometidas a diversas formas de violencia. En definitiva, apoyarnos en todo lo que nos permita evidenciar que no hay futuro para la izquierda alternativa en España sin contar con el PCE. En definitiva apoyarnos en todo lo que nos permita evidenciar que el futuro de la izquierda alternativa pasa por el reforzamiento del PCE

Debemos entonces dejar claro que el objetivo principal del XVIII Congreso del PCE es cómo planteamos una salida socialista a la crisis actual del sistema capitalista, demostrando que no es ni una utopía, ni mucho menos una frase hecha, sino que se trata de dar respuestas concretas y viables a las agresiones del capitalismo en este S. XXI, el más depredador de la historia de la humanidad, desde nuestra apuesta por el socialismo.

Para ello es fundamental conocer, profundizar, aprender de aquellas experiencias capaces de plantar cara al capitalismo para articular un tipo de sociedad distinta, combativa, participativa y solidaria.

En esta línea los afectados por la crisis tienen que percibir claramente que ésta es nuestra principal preocupación, la de las comunistas y los comunistas, que no hacemos un Congreso hacia el interior para dilucidar nuestras diferencias o acuerdos, por lo que el núcleo fundamental de la tesis política que llevamos a este Congreso es cómo debemos implicarnos en la lucha contra la crisis, señalando claramente nuestra defensa de lo público, junto con la intervención y la planificación de la economía por los poderes públicos desde el interés social, a la vez que nos planteamos el desarrollo de la democracia económica y social que contemple la participación de los trabajadores y trabajadoras en las organización del trabajo y en la distribución del excedente económico. En definitiva planteamos la propuesta de un nuevo modelo de desarrollo que tiene que ser sostenible, social y medioambientalmente.

En lo concreto se trata de dar respuesta a las siguientes cuestiones:

- Cómo caracterizamos la crisis, de manera que partiendo de un estudio de la realidad de las clases sociales y las relaciones de producción en la España del Siglo XXI, pueda avanzar en propuestas muy concretas que presentar a quienes hoy sufren directamente las consecuencias de un capitalismo agresivo y depredador para que desde la experiencia concreta y directa consigamos situar el horizonte del avance hacia el Socialismo y el Comunismo.

- Cómo dotamos a la lucha contra la crisis de una dimensión política para lo que es importante definir en positivo y con claridad el trabajo de los sindicalistas en la vida diaria del Partido y el papel del Partido en su relación con el sindicalismo, desde la lealtad y el respeto mutuo.

- Cómo damos la batalla ideológica frente al dominio de los valores del sistema capitalista. Esto es fundamental, ya que la primera derrota no es la electoral sino la que se desprende de la sustitución entre los trabajadores y trabajadoras de los valores de solidaridad y lo colectivo por los del individualismo insolidario, cuando el ser humano pasa de ciudadano a consumidor en todos los ámbitos de la vida, incluida por supuesto la política, Con este objetivo es necesario dar un impulso a la FIM estatal, articulando la coordinación de todas sus delegaciones y de las fundaciones que existen en algunas de las federaciones del Partido.

- Cómo transformamos la rebeldía e inconformismo de la juventud en acción política, para lo que debemos agrupar a quienes luchan por una Universidad pública e implicar la juventud sin empleo y con nulas perspectivas de futuro, para ello el PCE a todos los niveles debe tener como objetivo fortalecer a la UJCE en la línea que planteamos en las tesis.

- Cómo ayudamos a que el trabajo en los movimientos sociales, de forma especial los relacionados con la solidaridad internacional y la defensa de los derechos humanos tengan clara la necesidad de buscar alternativas democráticas al sistema que está en el fondo de las desigualdades y las injusticias sociales.

- Cómo potenciamos la lucha del PCE por la igualdad entre hombres y mujeres, lucha que ahora más que nunca tiene que tener una importancia especial para nosotros/as, ya que la crisis golpea a las mujeres de forma especial: salarios más bajos, trabajo de peor calidad, cuidados a los y las dependientes por la disminución del gasto público, disminución del gasto público que también afecta a las políticas de igualdad. Ahora más que nunca es necesario una ley del aborto más acorde con las necesidades de las mujeres, sobre todo de las más desfavorecidas, cambios en la ley de violencia de género, basados sobre todo en la prevención y una solución al problema de la prostitución, situándola claramente como una extrema forma de violencia que hay que erradicar, son batallas en las que el PCE lleva años implicado, y ahí seguiremos con más fuerza si cabe.

- Cómo definimos un modelo de Estado fundamental para parar la indefinición en la que en la práctica hemos derivado, para ello debemos recuperar la defensa de un Modelo Federal del Estado que se base en una clara definición de las competencias básicas de cada nivel del Estado en función de un proyecto global y no de una continua negociación entre las partes, en función de la correlación de fuerzas que exista en cada momento en el Parlamento.

En este debate situamos nuestra apuesta Republicana que debe ser definida en positivo y en la perspectiva de construir un movimiento republicano amplio que nos permita implicar en la lucha por la III República a amplios sectores de la población, fundamentalmente a los trabajadores y trabajadoras que vean en la III Republica una oportunidad de avanzar en conquistas políticas y sociales.

Tenemos muy presente que en esta situación se hace necesario pasar a la ofensiva en el debate ideológico, y hacerlo implicando a la mayoría de la población mediante una gran movilización social y cultural, empezando por cuestionar el intento de identificar Democracia con mercado y Ciudadano/a con consumidor/a. Tenemos que rebelarnos contra el intento de imponer una democracia de baja intensidad, ligada de forma indivisible a la economía de mercado capitalista, que anula la capacidad crítica del individuo, impidiéndole la participación directa en los asuntos “políticos”.

Uno de los objetivos de los comunistas ha de ser extender la conciencia crítica y de izquierdas y para eso es fundamental estar ideológicamente armados, formar, liberar, generar espacios para la libertad de pensamiento, luchar por modelos educativos capaces de formar personas libres, solidarias, etc.. Para conseguir estos objetivos es fundamental empezar por concienciarnos de esta necesidad a nosotros mismos, cuestionarnos, profundizar en nuestras ideas y convertirlas en invencibles con sólidos argumentos.

Por ello deber ser tarea del PCE fomentar la formación para poder combatir con fuerza lo que los medios de comunicación nos muestran todos los días como “la auténtica verdad” frente a los que la ciudadanía tendemos a posicionarnos sin cuestionarla, es decir, elegimos “la verdad” que más nos acomoda y la defendemos sin ponerla en tela de juicio, sin someterla a examen. Premisas que harán posible el cumplimiento consciente de los acuerdos que a día de hoy quedan pendientes.

En torno a estas ideas planteamos la necesidad de que el PCE se ponga a trabajar para conseguir una amplia convergencia política y social que se tiene que concretar, por una parte en que el Partido trabaje para desarrollar tejido social alternativo, sindicalismo sociopolítico y combativo, con el que converger en las luchas sociales, y por otra parte en el compromiso con una IU Refundada, como expresión organizada de esta convergencia política y social, para lo que se deben desarrollar hasta sus últimas consecuencias los acuerdos que ya se han tomado en IU y que se desarrollan en el documento aprobado en la Presidencia Federal de septiembre.

Y hacerlo precisamente en un momento marcado por la desarticulación de la izquierda social y política de este país, motivado por causas externas e internas en las que hay que profundizar para superar, pero también es cierto que este momento exige una generosidad por parte de todos y todas que permita el relanzamiento del conjunto de ideas anticapitalistas, socialistas, ecologistas, republicanas... que potencien una organización capaz de cohesionar, de ser útil y de impulsar una transformación social

En este proceso no podemos dejar de señalar con toda claridad el compromiso de utilizar todos los instrumentos políticos y jurídicos para conseguir la plena integración de todas y cada una de las organizaciones del PCE en IU. Es un contrasentido, que no vamos a permitir, que se pida al PCE, como al resto de colectivos, partidos y fuerzas políticas que conformamos IU la máxima corresponsabilidad con el proceso de refundación y que al mismo tiempo se niegue la participación de quienes nos comprometemos a respetar la política, los acuerdos asamblearios y orgánicos de la última asamblea federal de IU.

El Congreso es una buena ocasión para desarrollar propuestas en el sentido de avanzar hacia esta Refundación de la Izquierda en España, en la que confluya en torno a un programa democrático y anticapitalista toda la izquierda política y social, superando desconfianzas, sectarismos y falsos debates identitarios, una alianza que sea política y social, en la que el PCE juegue un papel fundamental desde la lealtad mutua al proyecto unitario y el respeto reciproco al colectivo, pero la necesidad de una convergencia de la izquierda social y la construcción de su referente político, exige de los comunistas nuestra implicación en los movimientos sociales, en la organización de tejido social alternativo, en este sentido, el Partido deberá trabajar alternativas a las problemáticas que se nos planteen en los frentes de trabajo, como sanidad, educación, medio ambiente, servicios públicos o política municipal y autonómica.

Estas son las bases de nuestras propuestas políticas: pero tan importante como tener una buena propuesta es tener un buen instrumento para desarrollarla, para ello vamos a realizar un Congreso visible, activo, que no se reduzca a la simple discusión mecánica de los textos y al debate sobre la nueva dirección, sino que por el contrario sea el Congreso de un amplio debate político en torno a los grandes y graves problemas que tenemos las trabajadoras y trabajadores de España y de Europa.


Los comunistas hemos de afrontar este proceso desde el rigor y la sensatez, desde la cordura política y la responsabilidad absoluta, no sólo con nosotros mismos sino desde una perspectiva abierta; desde el principio de disciplina consciente que nos lleve a considerar la necesidad de un amplio acuerdo no solamente en lo interno si no en lo externo. Debemos afrontar el Congreso como un proceso abierto a un cambio profundo, el cambio que signifique la superación de las dinámicas de confrontación, que haga de su funcionamiento un ejemplo de democracia, que recoja los anhelos de la militancia y devuelva la esperanza necesaria para avanzar en un Partido fuerte capaz de dar respuesta a las injusticias. Esto implica necesariamente una profunda renovación a todos los niveles para no arrastrar viejas dinámicas y enfrentamientos que en algunos casos se convierten en personales y que trasmita una imagen de superación de los conflictos internos.

En este sentido buscamos propiciar un Congreso de la máxima unidad, no en las matemáticas sino en la política, de manera que nos permita salir con un discurso ilusionante y a la vez realista, que permita reconstruir una organización que sea capaz de dar respuesta a los retos que el PCE tiene en este inicio del Siglo XXI , y que nos permita ser ese Partido atractivo para la juventud, las mujeres, y en definitiva para que las personas se afilien porque nos vean como el referente real que defiende sus intereses.

Y es, sobre todo, conseguir que el Partido recupere su prestigio ante los trabajadores, en función de nuestra voluntad de lucha y nuestra capacidad para generar alianzas sociales y políticas que construyan, desde la base, una nueva sociedad que avance hacia el socialismo y el comunismo en las difíciles condiciones de lucha de este inicio del Siglo XXI.

El próximo Congreso del Partido, no puede ser el final de este debate, pero si debe dejar bien sentadas las bases que sitúen al PCE en este camino, con señales claras de que hemos entendido hacia donde encaminar nuestros retos en los próximos años de reconstrucción del Partido hacia fuera, en definitiva, ser realmente útiles a la clase trabajadora.


Esta declaración ha sido coordinada por José L. Centella y trabajada y asumida por los Secretarios/as Generales de las Federaciones del PCE y el S. General del PSUC

• Andalucía, José L. Centella
• Aragón, Raúl Ariza
• Asturias, Paco de Asís
• Canarias, María Puig
• Cantabria, Jorge Crespo
• Castilla La Mancha, Jorge Vega
• Castilla-León, Jorge Román
• PSUC, Albert Escofet
• Euskadi, Isabel Salud
• Extremadura, Cristóbal Guerrero
• Galicia, Carlos Portomeñe
• Islas Baleares: Manel Carmona
• La Rioja, Beatriz Alonso
• Madrid, Juan Ramón Sanz
• Murcia, Rocío Val
• País Valenciano, Marga Sanz

Recomienda esta web
Correo-e
PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles