Información sobre cookies

Aceptar Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí: Política de Cookies

Hay que poner fin a la violación de los derechos humanos en el Sáhara occidental ocupado por Marruecos

2 de Marzo de 2021

El pasado 13 de noviembre, Marruecos violó el Alto el fuego de 1991 y lanzó un operativo para reabrir una ruta hacia Mauritania con objeto de transportar mercancías, en su mayoría procedentes del territorio del Sahara Occidental que ocupa ilegalmente. Ante la provocación, el gobierno en el exilio de la República Árabe Saharaui Democrática se vio ante la alternativa nunca deseada de volver a las armas.

La difícil situación en el Sahara Occidental, con ausencia de libertad de expresión, encarcelamiento de decenas de saharauis, torturas y juicios sin garantías y sin derecho a defensa, condenas a largas penas en prisiones lejos de sus familias, se ha agravado tras la ruptura del alto el fuego, con ensañamiento de las fuerzas marroquíes, como la ejercida contra Sultana Khaya y su familia. Sultana ya había perdido un ojo durante una manifestación, y ahora, toda la familia se encuentra bajo arresto domiciliario en Bojador, y Sultana, su madre y su hermana Ouara, han sufrido brutales palizas que les han provocado graves heridas.

También Ghali Bouhalla y Mohamed Nafaa Boutasoufra, detenidos recientemente sin orden judicial El Aaiun, han permanecido desaparecidos durante tres días y sus casas fueron asaltadas. Ambos se encuentran en la prisión de Ait-Melloul, en Agadir, en espera de juicio. En la misma cárcel se encontraba Mohamed Embark Ali Salem, condenado a 25 años de prisión y deportado a finales de enero a un destino desconocido. El periodista Mohamed Lamin Haddi, del grupo Gdeim Izik, está en huelga de hambre indefinida desde el 13 de enero para denunciar los malos tratos a que es sometido en la prisión de Tiflet2. Precisa atención médica y alimentación adecuada, iluminación en la celda, y fin del aislamiento en que se encuentra desde hace tres años. El deterioro de su salud es muy preocupante. Tras la ruptura del alto al fuego y el reinicio de las hostilidades, parece que Marruecos ejerce la venganza, ensañándose contra la población civil.  

El Partido Comunista de España cree imprescindible y urgente el nombramiento de un nuevo representante de Naciones Unidas para acelerar la celebración del referéndum de autodeterminación, y para supervisar los derechos humanos de la población saharaui. España, en su calidad de antigua potencia colonial, debe emprender las acciones necesarias para que Naciones Unidas responda a este llamamiento.

Al mismo tiempo, el PCE pide a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a la Cruz Roja Internacional y otras organizaciones semejantes, que presten especial atención a la violación de los derechos humanos en el Sahara Occidental, y que emprendan iniciativas para frenar los atropellos y evitar la guerra. Cuando se celebra el 45 Aniversario de la proclamación de la independencia de la RASD, es hora de solucionar ese conflicto.

Categorías: Área Internacional Solidaridad Internacionalista Derechos humanos Sáhara

Comparte: