El Partido Comunista de España manifiesta su preocupación por la grave crisis migratoria que atraviesa la ciudad de Ceuta y reclama una respuesta política basada en la defensa de los derechos humanos, la solidaridad entre administraciones y la firmeza frente a cualquier intento de instrumentalizar a las personas migrantes.
La actual situación tiene su origen inmediato en la Sentencia del Tribunal Supremo de 29 de junio, que estableció que no puede aplicarse el procedimiento de “devolución en frontera” a quienes entran a Ceuta por el mar, salvo que existan “elementos de contención en el mar” para proteger la línea fronteriza. A partir de ahí, miles de personas han intentado llegar a la ciudad y decenas han perdido la vida en el intento. La falta de derechos políticos y sociales en Marruecos -un régimen autocrático donde el poder político y religioso es desempeñado por el rey- y las malas condiciones de vida de su población han provocado que muchas personas, en especial jóvenes, intenten entrar en la Unión Europea a través de la frontera marítima con Ceuta al conocer la sentencia del Tribunal Supremo.
La entrada masiva de decenas de miles de personas en Ceuta ha sido permitida por las autoridades marroquíes, como ya ocurriera en la crisis de mayo de 2021, cuando Marruecos dejó entrar en la ciudad a casi 10.000 personas, como represalia por la atención médica dada por España a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario y Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática. Rechazamos que las personas migrantes, y especialmente los menores no acompañados, sean utilizadas como instrumento de presión y chantaje en las relaciones internacionales.
No se puede obviar que Marruecos es un firme aliado de EEUU y de Israel, países que por distintos motivos relacionados con las posiciones en política internacional adoptadas por el gobierno de coalición coalición -rechazo al rearme, reconocimiento del estado palestino y denuncia del genocidio de su pueblo, bases de EEUU en España-, manifiestan clara hostilidad a España. Además, Israel está dando apoyo militar y tecnológico directo a Marruecos en la guerra de este país contra el Frente Polisario y la RASD.
El PCE considera imprescindible que se tomen medidas para hacer frente a la emergencia migratoria, reforzando los recursos de acogida, facilitando la solidaridad entre comunidades autónomas para la atención de los menores y aumentando los medios materiales y humanos de las administraciones implicadas. Asimismo, reclamamos que la Unión Europea asuma su responsabilidad, al tratarse de una de las principales fronteras exteriores terrestres de la Unión, aportando los recursos económicos, sociales y políticos necesarios.
Denunciamos la utilización de esta crisis por parte de la derecha y la extrema derecha españolas y europeas para alimentar el miedo, el racismo y la confrontación social. Resulta especialmente grave la actitud de quienes pretenden vincular falsamente esta situación con la reciente regularización extraordinaria de personas extranjeras o alentar discursos de odio contra quienes buscan protección y una vida digna. Es absolutamente prioritario evitar desórdenes públicos o reacciones violentas contra migrantes en Ceuta estimuladas por la extrema derecha, para lo cual es necesario reforzar los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en Ceuta.
Manifestamos nuestra solidaridad con todos los servidores y servidoras públicos que están haciendo frente a esta crisis migratoria, tanto los encargados de la seguridad como de la logística o la atención social y humanitaria. Solo desde la cooperación, la solidaridad y el respeto a la dignidad humana podrá darse una respuesta justa y eficaz a esta crisis, garantizando los derechos de todas las personas migrantes y a los solicitantes de protección internacional que llegan a nuestro país huyendo del hambre, de la guerra, de la miseria o de las persecuciones políticas.
¡¡ESPAÑOLA O EXTRANJERA, LA MISMA CLASE OBRERA!!




