El Consejo de Ministros ha aprobado hoy, 14 de abril, el anunciado proceso de regularización de la situación legal de las personas que no habían podido contar hasta ahora de un documento de residencia y trabajo. Se trata de una medida necesaria y de estricta justicia, que permitirá mejorar la vida de miles de personas.
El Partido Comunista de España destaca que es un éxito de la movilización social que impulsó la Iniciativa Legislativa Popular recogiendo más de 600.000 firmas, así como de la acción de la izquierda en el parlamento y en el gobierno para conseguir que el proceso se concrete, a pesar de las presiones de la derecha xenófoba a todos los niveles.
Como cualquier medida sometida a proceso de negociación han quedado en el camino algunas reivindicaciones concretas que hubieran hecho más fácil y amplio el proceso, como la posibilidad para los solicitantes de apatridia, en su mayoría saharauis, de poder compatibilizar ese procedimiento con la regularización.
En todo caso, la normativa aprobada es un instrumento más para avanzar en derechos y seguiremos defendiendo que nadie se quede atrás. En este momento lo estratégico es garantizar el éxito del procedimiento, un reto ante la escasez de medios y unos plazos excesivamente cortos, ya que el plazo para el registro de las solicitudes finaliza el 30 de junio.
La derecha ha hecho todo lo posible para que la propuesta no saliera adelante y ahora anuncia una estrategia de recursos judiciales. El gobierno debe mantener una actitud firme frente al sabotaje y actuar con la suficiente flexibilidad para que se puedan atender todas las peticiones, dotando de los medios suficientes para que el proceso culmine con éxito.
Esta regularización ha evidenciado, una vez más, el fracaso de un modelo migratorio que no es capaz de atender de manera ordinaria lo que es una realidad en la sociedad española, una movilidad humana provocada por la falta de expectativas que ofrece el capitalismo hegemónico, las guerras provocadas por el imperialismo y la creciente inestabilidad en las relaciones internacionales.
Necesitamos un nuevo modelo migratorio basado en derechos, algo incompatible con la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que entrará en vigor en los próximos meses, con medidas cada vez más restrictivas y una política de externalización que supondrá un claro retroceso de los derechos humanos
El Partido Comunista de España, desde su concepción internacionalista, se compromete a la organización y la movilización de conjunto de la población trabajadora con independencia de su origen, para avanzar en un mundo más justo e inclusivo. Queda mucho camino por recorrer.




