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Vamos a ganar el derecho de vivir (en una casa) en paz
22 de Abril de 2026

Manifiesto del Primero de Mayo del Partido Comunista de España

Un Primero de Mayo más, Día Internacional de la Clase Trabajadora, estamos en un contexto internacional de peligro extremo, caracterizado por la escalada belicista y la deriva neofascista del imperialismo de EEUU que, encabezado por Donald Trump, trata de mantener la hegemonía de su multinacionales y aumentar las ganancias de sus oligarcas, demoliendo el derecho internacional para sustituirlo por la ley del más fuerte, para enfrentar a los países que se resiten a su dominio, fundamentalmente contra la China socialista, lo que está llevando al mundo a un punto crítico de imprevisibles consecuencias.

El ataque contra Venezuela, el asedio contra Cuba y la brutal agresión militar de EEUU e Israel contra Irán, el Líbano y el genocidio en Gaza, están inflingiendo una terrible destrucción y un enorme sufrimiento. La guerra, así como la militarización de la economia y del transporte mundial que está imponiendo EEUU, de llegar a escalar, podría llevar a una depresión económica global de consecuencias devastadoras, e incluso, extenderse hasta un peligroso punto sin retorno.

Pero el supremacismo racista del capitalismo occidental ha vuelto a subestimar la capacidad de respuesta de los pueblos. Creían que podían someterlos mediante el terror y el chantaje y se han encontrado con el ejemplo de resistencia de los pueblos, que cuentan con la solidaridad y la simpatía de la clase obrera y los oprimidos, algo que está desgastando al imperialismo, que solo sabe apagar sus fuegos con gasolina.
 

Su guerra es nuestra miseria

Si la actual deriva belicista y reaccionaria se prolonga y escala, agravará sus consecuencias, tanto en vidas humanas como en la explotacion de la clase obrera. Ya está afectando a la producción energética y al transporte internacional, lo que puede significar escasez de suministros que afecte a las cadenas de producción, la industria y a toda la economía; además, donde la lógica capitalista incrementa más la inflación y la paulatina paralización productiva, lo que va a utilizar la patronal para devaluar salarios, recortar derechos y reducir plantillas.

Si no detenemos la agresión de Trump y Netanyahu contra Irán, las consecuencias en vidas humanas y condiciones económicas para la clase trabajadora, que ya son graves, pueden empezar a derivar en trágicas. El Partido Comunista de España cree que es urgente organizar movilizaciones masivas contra la guerra imperialista. Por ello, este primero de mayo el PCE hace un llamamiento:

 

Por la paz y la solidaridad

A todas las organizaciones de izquierdas, sindicales y sociales a manifestarse de forma masiva este primero de mayo para que las calles clamen el ¡No a la guerra!

Saluda la posición de España, que está jugando un papel importante como referente internacional contra la guerra contra Irán y el genocidio de palestina, alejándose de EEUU a nivel económico y geopolítico para acercarse a China y al sur global. Pero también critica la posición contradictoria y errática del PSOE, por abandonar al pueblo saharaui y por seguir participando en el esfuerzo de guerra en Ucrania, como consecuencia de permanecer en la OTAN y seguir la vía militarista de la UE.

Recuerda que los comunistas españoles siempre han defendido la paz y que la actual posición de nuestro país se debe, en gran medida, a la presencia de la izquierda y el PCE, en el gobierno. Y para ir más allá en la defensa de la paz y la soberanía, llama a los grupos parlamentarios a votar a favor de la iniciativa parlamentaria que ha registrado la izquierda y el PCE para salir de la OTAN y cerrar las bases de EEUU !OTAN no, bases fuera!

Para el PCE hay que tomar medidas para asegurar la soberanía de nuestro país nacionalizando los sectores estratégicos, desarrollando la industria y las energías renovables con planificación, desde lo público y cambiando las relaciones internacionales. Buscando fuentes alternativas para quebrar la dependencia respecto a EEUU y occidente, acercando a nuestro país al mundo multipolar y al sur global.

Exige el fin inmediato del asedio a Cuba. Rechaza el ataque a Venezuela y exige la vuelta del Nicolás Maduro y su compañera Cilia. Condena el genocidio palestino y exige el fin de la guerra contra el Líbano por parte del ente sionista y de la agresión de EEUU e Israel a Irán. Denuncia la ocupación del Sáhara y su compromiso con el Frente Polisario y la la República Árabe Saharaui Democrática en su 50º aniversario.

Frente a las presiones de Trump y la sumisión de la derecha, ni un euro más para el rearme imperialista, sí para la paz, la vivienda, los servicios públicos, las pensiones y el empleo digno.

 

Por la paz, la mejora de los salarios y las condiciones de vida

La lucha contra la guerra imperialista y por la paz es también una lucha material. Ante la escalada belicista, hay que hacer frente a las posibles consecuencias para la clase trabajadora defendiendo el empleo, los salarios y las condiciones de vida.

A pesar de los incrementos salariales y de la mejora de la media salarial, conseguidos por los sindicatos en la negociación colectiva frente a la patronal, y de la subida del 66% del SMI por el gobierno progresista, esto ha repercutido de forma limitada en amplios sectores de la clase trabajadora (10 millones sufren el estancamiento de sus ingresos), que casi no alcanzan para sus necesidades básicas.

No hay excusas para no subir los sueldos. El gran capital está obteniendo beneficios récord a costa de la explotación de la clase trabajadora. Frente la inflación, hay que aumentar el poder adquisitivo de los salarios, reducir la jornada sin recortar salarios, garantizar la seguridad y la salud en el trabajo, etc.

 

Por la paz y el derecho a la vivienda

El principal problema para la mayoría de la clase trabajadora es el acceso, por el precio y el incremento desorbitado de la vivienda. Y su alto coste, tanto de propiedad como de alquiler, estrangula los ingresos de las familias trabajadoras, y tiene responsables, los fondos buitres y grandes tenedores.

El PCE hace un llamamiento a que la movilización del Primero de Mayo también sea un clamor para defender el derecho a la vivienda, ante el bloqueo del PP, VOX, Junts y UPN contra las prórrogas los inquilinos o para intervenir los precios y para forzar al PSOE a que haga una intervención pública valiente y decidida frente a su especulación y mercantilización.

 

Frente a la guerra, escudo social y servicios públicos

Los momentos de incertidumbre son propicios para que el capital privado especule con todo tipo de bienes necesarios. Décadas de neoliberalismo han debilitado lo público y lo productivo, reforzando al capital financiero y especulativo, lo que incrementa todavía más el alza de los precios.

La privatización de los servicios públicos también está laminando los salarios de la clase obrera, que tiene que asumir el coste de la dependencia, la enseñanza o la sanidad privada ante la degradación de la red pública.

Ante las posibles consecuencias de la guerra, hay que establecer escudos sociales para blindar el empleo (ERTEs, prohibir los despidos, etc), proteger el poder adquisitivo de los salarios y para perseguir especulación, estabilizar los precios para que sean asequibles para las familias trabajadoras mediante la intervención pública a las empresas y sus beneficios.

El PCE defiende el establecimiento escudos sociales y la existencia de unos servicios públicos fuertes, no a través de regalos fiscales y reducciones de impuestos a las empresas privadas, si no con impuestos para a las grandes fortunas y empresas y la persecución del fraude fiscal para financiar los servicios públicos y el escudo social.
 

Democracia frente al fascismo

La deriva belicista del capitalismo occidental, trae consigo la miseria y el autoritarismo. El auge de la ultraderecha no es casual, la oligarquía necesita a sus escuadristas para que la clase trabajadora pague la factura de la guerra y sea reprimida si se resiste.

Y para dar la batalla contra la guerra y el fascismo, hay que acumular fuerzas para frenar a la extrema derecha y sus políticas reaccionarias, a la patronal y sus consignas ultraliberales, organizando, movilizando y concienciando a la clase obrera, de lo social a lo político, por la paz, la soberanía, lo público, la democracia, por la defensa de los puestos de trabajo, la mejora de los salarios, los derechos sociales y laborales.

Solamente con la fuerza de la clase trabajadora juntamente con los sindicatos de clase y la unidad de la izquierda política y social se puede conseguir, y para ello, la militancia comunista del PCE tiene que jugar su papel como partido de la clase obrera.

La batalla entre la democracia, la solidaridad, lo colectivo y lo público, contra el mercado, la especulación, el individualismo, el nihilismo y el egoísmo, así como la pugna entre la guerra y la paz, van más allá de ser una lucha ideológica, abstracta y espiritual, para convertirse en una pugna material y civilizatoria, entre el capitalismo y el socialismo. Porque lo que se juega hoy es la existencia, las condiciones de vida y el futuro de la humanidad.

¡No a la guerra imperialista!

¡OTAN no, bases fuera!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

¡Por el socialismo, único camino hacia la paz y la justicia social!

Categorías:  Movimiento Obrero

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