El Partido Comunista de España (PCE) expresa su apoyo a la huelga del 7 de mayo del primer ciclo de educación infantil y llama al conjunto de la comunidad educativa a apoyarla.
La situación que atraviesa es consecuencia de un modelo que antepone el beneficio privado al bienestar de la clase trabajadora, y que apuesta por privatizar la educación.
Volvemos a denunciar como el Partido Popular renuncia a partidas presupuestarias de financiación directa a centros públicos, como hizo Moreno Bonilla renunciando a 119 millones de euros que aseguraban más plazas de 0 a 3 años en la enseñanza publica, mejores condiciones de trabajo y gratuidad para las familias.
El primer ciclo de educación infantil (0-3), no sólo lucha por una mejora de condiciones laborales, sino que reivindica mejoras estructurales en dotaciones y medios que redundan directamente en la mejora de las condiciones del alumnado, probablemente el más vulnerable de todos.
El sector educativo 0-3 sufre un proceso de privatización subordinado a una lógica de acumulación y beneficios que precariza las condiciones laborales de quienes sostienen, con su trabajo, la base misma de la vida social, recibiendo a cambio bajos salarios y escaso reconocimiento profesional; algo que no es casual siendo un sector feminizado y dedicado tradicionalmente a los cuidados.
En el sector conviven distintas realidades: la de quienes trabajan en la pública, en escuelas externalizadas hacia empresas privadas o en centros privados con financiación pública . En última instancia, es el dinero público el que sostiene un sistema educativo utilizado por la empresa privada para obtener mayores tasas de ganancia.
A esta situación hay que sumar el auge de la financiación pública de las empresas privadas especialmente en las comunidades autónomas gobernadas por la derecha y la extrema derecha, lo que supone una transferencia de recursos hacia intereses particulares.
Es una privatización encubierta de todo el sistema educativo: ante la falta premeditada de plazas públicas en el tramo 0-3, se empuja a las familias hacia la vía concertada. Una vez que el menor entra en el circuito privado-concertado en sus primeros años, es muy difícil que salga de él, garantizando así a la empresa privada una "clientela" cautiva para el resto de las etapas educativas. Se utiliza la carencia de servicios públicos como un embudo para desmantelar lo público desde la base.
Bajo este escenario, sostenemos la legítima reivindicación de integrar los servicios en la red pública para garantizar calidad del servicio y garantías laborales.
De otra parte, no podemos obviar que las escuelas infantiles dependientes de los ayuntamientos se encuentran, en su gran mayoría, en una situación de ausencia de legislación laboral específica, más allá del Estatuto de los Trabajadores, lo que deja a estas empleadas municipales en una situación similar o peor que las de las empresas privadas.
El conflicto del 0-3 debe entenderse, por tanto, como una parte más de la lucha de clases: una disputa por quién controla y en qué condiciones se organiza la reproducción social. Las movilizaciones, huelgas y protestas no son hechos aislados, sino momentos de una toma de conciencia colectiva frente a un modelo que convierte el cuidado en mercancía y a las trabajadoras en sujetos explotados.
Siguiendo el ejemplo del curso pasado que protagonizaron las organizaciones sindicales y las trabajadoras del sector de las Escuelinas en Asturias, y de la huelga de la educación 0-3 de la Comunidad de Madrid, en huelga indefinida desde el 7 de abril, apoyadas por el conjunto de las comunidades educativas, llamamos a incrementar la lucha.
Sólo mediante la organización y la acción colectiva avanzaremos hacia un modelo educativo público, gratuito, universal y emancipador, donde el trabajo de cuidados deje de ser un pozo de precariedad y ocupe el lugar central que le corresponde.
Para establecer un sistema educativo acorde a las necesidades objetivas de la clase trabajadora, y libre de estereotipos de género, necesitamos construir un nuevo sistema social y económico que ponga las condiciones de vida en el centro de la economía, rompiendo con los intereses de mercado que aplican.
¡Por una educación pública, gratuita, universal y de gestión pública!
¡Viva la lucha de la educación 0-3!
¡Viva la lucha de la clase obrera!




